Victoria Vanucci y su marido están en graves problemas

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Victoria Vanucci fue una de las mujeres más importante de nuestro país e incluso realizó picantes producciones fotográficas. Luego de casarse con el empresario Matías Garfunkel, decidió alejarse del mundo del espectáculo y comenzar una nueva vida.

Sin embargo, todo cambió cuando, tras la caída del imperio financiero de su marido, la joven debió exiliarse junto a su pareja en Estados Unidos, dejando una gran cantidad de deudas impagas a sus espaldas.

Para afrontar los pagos vencidos a la AFIP, el esposo decidió vender el petit hotel de Belgrano donde vivió hasta el 2017 y que contiene, según testigos presenciales, muebles antiguos, valiosísimos cuadros de pintores de primera nivel y motos de colección.

Según la revista Noticia, que siguió todo el acuerdo, el estudio jurídico que se encargaba de llevar el proceso le indicó a su cliente que debía tomar una decisión rápida porque los compradores no eran muchos.

Precisamente, en ese momento fue cuando empezó a intervenir en las negociaciones Vanucci quien declaró que se separó de su marido hace ocho meses.

La joven se encargó de ponerse en contacto con el interesado en la propiedad y convencerlo de que el valor que pedían era el correcto aunque, su forma de manejarse, podía ser demasiado relajada.

La venta finalmente se realizó en agosto pero el comprador fue otro y la suma mucho menor a la que pensaba ganar los propietarios del costoso inmueble.

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Victoria Vanucci contribuyó con la venta de una propiedad lujosa

Los siete millones y medio que pidió Garfunkel no se pudieron conseguir. El primer comprador se mostró molesto al observar que los trámites que inició con Vanina en Miami no llegaban a nada luego de realizar interminables llamadas.

Me hicieron gastar mucho dinero en burocracia, Vanucci me convenció y después me colgaron. ¿Ahora quién paga todo esto?”. Al parecer lo que ocurrió fue que, apareció Eduardo Cohen Watkins, hijo de la brasileña Lily Watkins y el fabricante de medias Mario Cohen.

Esto permitió que Matías y Victoria pusieran las cartas sobre la mesa. El empresario brasileño solucionó el tema de manera muy simple, al poner un millón de dólares sobre la mesa.

Esto facilitó los trámites y permitió cerrar la operación en tres millones de dólares, menos de la mitad de lo que se pedía originalmente. Lo que nadie sabe con certeza es cuál es el vínculo que une al comerciante argentino y la modelo.