¿QUÉ ES EL NEUROLIDERAZGO?: CUANDO EL CEREBRO ASUME EL MANDO

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Las neurociencias cada vez ganan más terreno dentro de las organizaciones empresariales y la capacitación personal para alcanzar el éxito. En ese sentido,  el neuroliderazgo es una de las vertientes que más viene siendo explotada con el fin de tomar las mejores decisiones en momentos de apremio.

Néstor Braidot, especialista en neurociencias, explica en este artículo qué es el neuroliderazgo y cómo es capaz de convertir al cerebro en una máquina para convertirnos en líderes exitosos.

Neuroliderazgo: ¿Qué es?

Braidot señala que “el neuroliderazgo involucra el logro de una visión compartida, es decir, el compromiso de las personas que integran una organización en la construcción de su presente y su futuro, como así también de las acciones para alcanzar estos objetivos desde una perspectiva contemporánea”.

De igual forma, el autor de más 20 obras sobre neurociencias recalca, que el neuroliderazgo “se caracteriza por el desarrollo de capacidades cerebrales que, en la práctica, se traducen en un conjunto de habilidades que posibilitan no solo una conducción exitosa de equipos de trabajo, sino también, y fundamentalmente, la aplicación de la inteligencia de los líderes y de su gente para que una organización pase a ser creadora de futuro”.

Braidot también añade, que “el neuroliderazgo promueve el pensamiento interdependiente, analítico e intuitivo, potenciando ampliamente los resultados del trabajo en equipo, minimizando la posibilidad de pérdida del rumbo o la dispersión de esfuerzos”.

A su vez, argumenta que “parte de la premisa de que los nuevos líderes deben capacitarse para decidir sobre la marcha, en el momento, y para ello necesitan plasticidad cerebral. Ya no hay tiempo para imaginar escenarios porque la velocidad con que cambian las circunstancias no lo permite. Tampoco hay tiempo para estudiar el caso y, mucho menos, para aplicar una solución aprendida”, recalca.

Ya no hay dudas de que la optimización de las funciones del cerebro individual, mediante un trabajo sistemático de neuroplasticidad autodirigida, es el primer paso para construir un cerebro organizacional preparado para afrontar con éxito los desafíos inherentes a la gestión de nuestro tiempo.

¿Qué es el neuromanagement?

Por otra parte, el catedrático aprovecha la oportunidad para explicar el nexo que existe entre el neuroliderazgo y el neuromanagement como herramienta invaluables para el desarrollo empresarial, organizacional y personal.

“El neuromanagement se define como una disciplina que explora los mecanismos intelectuales y emocionales vinculados con la conducción y gestión organizacional mediante la aplicación de los nuevos conocimientos generados en el ámbito de las neurociencias”, dijo Braidot.  

Apunta no sólo a mejorar la eficacia y eficiencia de los líderes y los integrantes de los equipos de trabajo, sino también, y fundamentalmente, al diseño de técnicas destinadas a potenciar el desempeño mediante el desarrollo de capacidades cerebrales.

¿Cuáles son los beneficios del neuromanagement?

En neuromanagement, la verdadera plataforma para el éxito en la conducción organizacional es el cerebro humano y sus beneficios se revelan, precisamente, en la optimización de su funcionamiento mediante programas especialmente diseñados.

A nivel individual, proporciona el entrenamiento necesario para que las personas desarrollen sus capacidades cognitivas-emocionales y accedan, de este modo, a la posibilidad de lograr un máximo rendimiento en su vida laboral.

A nivel organizacional el neuromanagement focaliza en el estudio de la dinámica cerebral que determina la conducta y la toma de decisiones dentro de una multiplicidad de campos. Ello garantiza una mejor performance en las actividades de liderazgo, planeamiento y selección de personas, entre otras.

Lo que se busca es potenciar las capacidades de los equipos de trabajo y de quienes los conducen, no sólo para mejorar su performance, sino también para agudizar la visión de negocios y tomar decisiones en forma más acertada.

¿Cuáles son los ámbitos donde se puede aplicar?

El neuromanagement se puede aplicar en organizaciones de todo tipo y tamaño: grandes, medianas, pequeñas, con y sin fines de lucro, familiares, no familiares, etc., en todas las áreas que componen una organización.

Para ser más gráfico, el especialista menciona algunos ejemplos en los que el neuromanagement resulta efectivo:

En la alta dirección, se trabaja especialmente para ayudar a los líderes a identificar las bases emocionales-racionales en los procesos de toma de decisiones y se los entrena para que puedan manejarse con serenidad en medio del caos que caracteriza a la gestión moderna.

“La meta es preparar el cerebro de quienes tienen a su cargo las actividades de conducción para que puedan operar a una velocidad acorde con la velocidad del cambio y, a su vez, para que promuevan el pensamiento interdependiente, potenciando ampliamente los resultados del trabajo en equipo, minimizando la posibilidad de pérdida del rumbo y la dispersión de esfuerzos típica de las técnicas tradicionales”, subraya Néstor Braidot.

En Recursos Humanos, se ha generado una innovación sin precedentes para los procesos de selección e, incluso, reevaluación de quienes ya se encuentran trabajando.

“Hoy es posible definir el perfil neurocognitivo necesario para cada puesto y evaluar a cada aspirante en sus fortalezas y debilidades con respecto a este, lo cual garantiza una mayor eficacia en la elección de un candidato”, manifiesta.

En el caso de las personas que ya trabajan en la organización, se implementan programas de entrenamiento cerebral que permiten desarrollar fácilmente las habilidades necesarias para la función que desempeñan. Por ejemplo, quienes conducen equipos de trabajo pueden entrenarse, gimnasio cerebral mediante, en aspectos “atencionales”, “concentración”, “toma de decisiones”, “habilidades comunicacionales”, etc.

En lo relativo a los procesos de implementación de cambios, el investigador afirma que el  “neuromanagement suministra un conjunto de técnicas para superar la resistencia que son mucho más efectivas que las tradicionales, ya que los avances en neurociencia están encontrando las razones por las cuales aceptar el cambio es tan difícil, y ya hay varios descubrimientos clave sobre  la naturaleza del cerebro y las maneras en que éste predispone a las personas a resistirse a ciertas formas de cambio y a aceptar otras”.

Finalmente Néstor Braidot aclara que, el neuromanagement ha dado pasos sorprendentes para que las organizaciones puedan evaluar y desarrollar tanto los aspectos neurocognitivos como los emocionales de las personas que las integran, contribuyendo de este modo a una gestión mucho más eficiente en todas sus áreas de actividad.

Lo que se busca es “preparar el cerebro” de los líderes para que puedan conducirlas eficazmente hacia sus metas, y esta preparación no se limita al ámbito interno, ya que la toma de decisiones exitosas conlleva, además de inteligencia intuitiva, el desarrollo de habilidades de interrelación que hagan más efectivos los procesos de negociación con personas que están fuera de la organización.