Neuroliderazgo Y Las Causas de La Desmotivación En El Trabajo 

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La desmotivación es uno de los factores más comunes con la que las empresas, marcas y personas lidian a diario para mantenerse a un nivel competitivo en el mercado. En ese sentido, las neurociencias a través del neuroliderazgo explican las causas de esta situación y cómo puede solventarse a través de los beneficios del neuroliderazgo.

El especialista en neurociencias aplicadas al desarrollo de organizaciones y personas, Néstor Braidot, explicó claramente en su curso de neuroliderazgo las dificultades que muchos directivos encuentran para mantener motivados a sus equipos.

Braidot dijo que “análogamente a lo que acontece con la relación cerebro-mente, en la que el primero actúa como soporte biológico de la segunda, interactúan constantemente entre sí  y son inseparables, existe una estrecha relación entre el liderazgo y la motivación”. 

De la misma manera, el catedrático afirmó que nadie puede ser considerado un líder si no cuenta con la capacidad para estimular a los miembros de su equipo para que sientan que el vínculo con su trabajo y su empresa forman parte de su capital personal más valioso. 

“Un líder debe detectar cualquier foco en el que exista desmotivación y actuar inmediatamente, averiguando las causas y resolviendo los problemas que ello genera antes de que sea demasiado tarde”, recalcó. 

Braidot también aseveró sobre lo común que es en la actualidad, y los estudios lo confirman, encontrar personas profundamente desganadas, lo que se traduce en problemas para las organizaciones ya que se ve afectada la productividad y la eficiencia de las mismas a través de la falta de capacidad creativa, pilares fundamentales sobre los que se asienta el capital humano de toda organización.

 El síndrome de Boreout 

Una de las consecuencias más nefastas de la ausencia de motivación es el síndrome de Boreout, que puede conceptualizarse sencillamente como “aburrimiento en el trabajo”.

Cuando se revisan las estadísticas, los resultados en el ámbito privado llaman la atención dado que oscilan entre el 10 y el 20%, no así en el Sector Público de algunos países, donde la baja exigencia hace que sean ostensiblemente mayores. 

“Las consecuencias de este problema son tan dañinas para la organización como para el individuo, dado que un cerebro aburrido es un cerebro más lento, menos atento, menos inteligente, más disperso, menos creativo. En definitiva, un cerebro que va contra su propia naturaleza”, insistió Néstor Braidot.                                                  

Causas de la desmotivación en el trabajo

  • Poca o nula delegación: el líder toma para sí el trabajo interesante 
  • Falta de retos 
  • Tareas repetitivas o de escasa exigencia intelectual
Consecuencias
  • Descontento y frustración 
  • Ausencia total de creatividad 
  • Pérdida de tiempo, generación de horas muertas. 
  • Ámbitos de trabajo donde prevalecen la apatía y la pereza

“A nivel cerebral, el aburrimiento disminuye actividad de las neuronas dado que  éstas se acostumbran a hacer siempre lo mismo”, atizó el experto.

En los espacios laborales caracterizados por estilos formales de liderazgo, que encorsetan la libertad de pensamiento y la iniciativa propia, el Síndrome de Boreout se observa con mucha frecuencia. 

Paradójicamente, las alarmas recién comienzan a sonar cuando la organización se estanca, bajan las ventas y/o los índices de productividad, es decir, cuando ya es demasiado tarde.

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