neurociencia

Braidot: La Neurociencia Convalida La Eficacia De La Visualización Creativa

170

Las neurociencias llegaron para quedarse, ahora son una herramienta que abarca diversas disciplinas tanto para el ámbito personal como para el profesional. En ese sentido, el experto en neurociencias aplicadas al desarrollo de organizaciones y personas, Nestor Braidot nos explica cómo nos puede ayudar a visualizar de manera creativa diversas situaciones. 

El poder del pensamiento en el desempeño de las funciones cerebrales ha sido verificado por numerosas investigaciones en neurociencia. Ya no hay dudas sobre la relación que existe entre la forma de pensar de una persona y los éxitos o fracasos que obtendrá en su vida, así lo afirma Braidot.  

De igual forma, el investigador explica mediante un ejemplo “Un joven comprometido con el estudio de medicina que destine media hora diaria a visualizarse como un médico famoso a los 40 es altamente probable que lo logre. A la inversa, si piensa y actúa en forma pesimista, es posible que pase a ser un médico del montón, aún y cuando tenga condiciones para destacarse”. 

Asimismo, Braidot expone que ello se debe, en gran parte, a que las imágenes mentales más fuertes se arraigan en el metaconsciente. Si los pensamientos son negativos, irán configurando neurocircuitos que inevitablemente conducirán a resultados negativos. 

“El mundo está allí y, en condiciones culturales y socioeconómicas similares, lo que cambia es la visión que cada persona tiene sobre la realidad. Los pensamientos actúan como imanes que atraen lo que es compatible con ellos y, consecuentemente, los estados asociados”, recalca el catedrático.

Esto quiere decir que tanto los logros como la calidad de vida tienen que ver con la información que predomine en la mente, ya que el cerebro no distingue entre lo real y lo que se construye individualmente.

Por otra parte, Néstor Braidot menciona a la doctora Candence Pert, una especialista de la Universidad de Medicina de Georgetown, que alertó varias veces sobre este tema luego de demostrar científicamente lo siguiente: 

“La persistencia de un pensamiento negativo puede desencadenar una serie de procesos bioquímicos con resultados fisiológicos nocivos, tanto para el cerebro como para el resto del organismo”, añade Pert.

“Existen sustancias químicas para el enojo y para la tristeza, para la victimización, para cada estado emocional. Son las endorfinas, la serotonina, la dopamina, la norepinefrina… Y cada vez que activamos cierta interpretación o pensamiento, nuestro hipotálamo inmediatamente libera ese péptido en la corriente sanguínea”, insiste Braidot.

Estos avances de la neurociencia son de enorme aplicación, ya que ahora se tiene la certeza de que mediante un trabajo sistemático el pensamiento negativo puede desprogramarse, ya que todos los seres humanos tienen la potestad para armar y desarmar sus redes neuronales cambiando la manera de pensar.

Estrategias para automonitorearlo

En el libro de Braidot titulado Cómo funciona tu cerebro se pueden encontrar varias técnicas que pueden ayudar a automonitorear los pensamientos en forma positiva. 

“En este apartado me concentraré en la visualización creativa que, si bien se utiliza desde hace años, ha sido convalidada recientemente por la neurociencia. Precisamente, uno de sus descubrimientos tiene que ver con el poder de las imágenes que el cerebro crea a partir de la información que le suministran las percepciones y los pensamientos”, indica el experto en neurociencias.

Braidot incluso fue bastante ilustrativo y utiliza un ejemplo bastante sencillo para explicar:

“Si te propongo que pienses en un reloj, no verás mentalmente la palabra reloj sino una imagen sobre éste o relacionado con éste. Lo mismo sucederá si pruebas con otras expresiones que leas, por ejemplo, coche, frutillas, tren”

Justamente, una de las razones por las cuales la visualización creativa es efectiva se debe al siguiente hecho que ha sido comprobado por la neurociencia:

  • La visualización creativa es una de las técnicas más efectivas para educar el pensamiento. Consiste en focalizar la atención en imágenes mentales relacionadas con las metas visualizando dicho alcance como si fuera real, luego de un proceso autodirigido de relajación. 
  • Es fundamental evocar las metas con las emociones asociadas y con inputs procedentes de todos los sentidos (aromas, sabores, gustos, etc., durante cada ejercicio).
  • El cerebro interpretará dichas metas como reales, condicionando el pensamiento y las acciones hacia su concreción.